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🇺🇲 Como Iglesia Pentecostal Dimensión de Fe en IADLA y desde todas nuestras construcciones territoriales cada 15 de enero recordamos el nacimiento, en 1929, de Martin Luther King Jr. en la ciudad de Atlanta, Estados Unidos. 

🇺🇲 Pastor bautista y referente indiscutido del movimiento por los derechos civiles, King encarnó un ministerio profético que supo unir la esperanza con la denuncia frontal de un sistema de exclusión sostenido por el odio racial y legitimado desde el propio Estado. Su vida y su obra siguen siendo un faro para quienes luchamos contra la injusticia. 

🇺🇲 Desde los púlpitos, las calles y las cárceles, Martin Luther King levantó una voz que incomodó al poder. Denunció las leyes de segregación, la violencia institucional y la pobreza estructural que condenaban a las comunidades negras y afroamericanas a una ciudadanía de segunda. Lo hizo desde una fe profundamente comprometida con la dignidad humana, convencido de que el Evangelio no podía ser neutral frente al racismo, la explotación y la guerra. En el contexto de la guerra librada por parte de Estados Unidos en Vietnam, su prédica de la no violencia fue una forma  de resistencia organizada, capaz de desarmar moralmente a un sistema injusto.

🇺🇲 A casi un siglo de su nacimiento, su legado sigue interpelándonos. Somos testigxs de cómo el racismo, la xenofobia y las múltiples formas de discriminación se reciclan, se actualizan y vuelven a golpear a los mismos pueblos de siempre. Por eso seguimos en pie de lucha, reivindicando el derecho a existir, a creer, a amar, a profesar la fe y a practicar las costumbres propias de cada comunidad en cualquier lugar del mundo.

🇺🇲 La memoria de Martin Luther King nos recuerda que no hay justicia sin organización colectiva ni transformación sin compromiso. Frente a cada acto de discriminación, responderemos con más comunidad, más conciencia y más lucha. Porque, como él enseñó, la historia se mueve cuando los pueblos se ponen de pie y deciden nunca más a los atropellos del poder.