Nuestras v“¡Ay de quienes dictan leyes injustas
y escriben decretos de opresión!”
(Isaías 10,1)
Desde la Comunidad Pentecostal Dimensión de Fe junto a todas nuestras construcciones territoriales decimos que no toda reforma es progreso. Hay leyes que se presentan como necesarias, pero en realidad consolidan y profundizan un modelo de exclusión.
La reforma laboral que hoy se impulsa no busca ampliar derechos ni mejorar las condiciones de vida de lxs trabajadorxs, por el contrario, busca abaratar costos, disciplinar cuerpxs y debilitar las redes colectivas que históricamente defendieron la dignidad del trabajo. Detrás de términos como “flexibilización”, “modernización” o “competitividad” se oculta un ajuste profundo que impacta de manera desigual.
Cuando se recortan derechos laborales, no se afecta a todxs por igual, el golpe es más duro se da sobre mujeres, identidades trans y travestis, juventudes, migrantes y trabajadorxs precarizadxs, que ya cargan con la sobreexplotación, la informalidad y la violencia estructural del mercado de trabajo. Como comunidad organizada sabemos que el trabajo no es una variable económica más, es sustento, es posibilidad de proyecto y construcción de lazos sociales, por eso, atacar el trabajo digno es atacar la vida misma.
No se trata únicamente de salarios o contratos, sino de las condiciones concretas que hacen posible vivir, cuidar, criar, estudiar, enfermarse y envejecer con dignidad. Esta reforma no es neutra ni técnica, es una decisión política que elige proteger la rentabilidad antes que los derechos y que profundiza un modelo de descarte.
Desde los territorios que habitamos, afirmamos que defender los derechos laborales es también defender la igualdad, el cuidado y la vida en común, nuestrxs cuerpxs no son descartables ni ajustables.
Nosotrxs decimos NO A LA REFORMA LABORAL que precariza y excluye. Decimos sí a la organización colectiva, a la memoria de las luchas y a una justicia social que se construye desde abajo, con todas las identidades y todxs lxs cuerpxs adentro.
Porque nuestras vidas no son variables de ajuste, porque sin derechos no hay futuro.
Y porque la justicia se construye con todxs adentro, o no es justicia.idas no son variables de ajuste



