🐝 Como Iglesia Pentecostal Dimensión de Fe en IADLA y desde todas nuestras construcciones territoriales conmemoramos este 3 de marzo el Día Internacional de la Vida Silvestre, una fecha que nos convoca a reflexionar sobre el vínculo que como humanidad tejemos con los ecosistemas que sostienen la vida.
🐝 Este llamado se inscribe hoy en un contexto mundial marcado por el avance de políticas neoliberales que priorizan la rentabilidad por encima del cuidado de los territorios. En nombre del “desarrollo”, numerosos Estados impulsan dinámicas extractivistas que se traducen en saqueo, contaminación y destrucción de biomas enteros, profundizando la crisis climática y vulnerando los derechos de los pueblos que habitan esas regiones desde tiempos ancestrales.
🐝 En Argentina, esta ofensiva adquiere una forma concreta con la reforma criminal de la Ley de Glaciares, promovida por el gobierno de Javier Milei. Esta iniciativa busca reducir las zonas protegidas y habilitar la actividad minera en áreas que hasta hoy resguardaban reservas estratégicas de agua dulce. No se trata sólo de una modificación normativa: es un golpe directo contra la soberanía ambiental. Defender los glaciares es defender la vida, la salud colectiva y el futuro de las próximas generaciones.
🐝 En este día, hacemos eco de las palabras de Berta Cáceres, luchadora lenca hondureña que nos llamó a despertar como humanidad frente a los proyectos que amenazan la dignidad de los pueblos. Su legado nos recuerda que la defensa de la vida silvestre es tarea de todx militante que defiende la justicia, el cuidado de la casa común. Alzar la voz por los ríos, los bosques, las montañas, por cada ser vivo que ahí habitan es alzarla por la justicia social.
🐝 Frente a un modelo que mercantiliza la naturaleza, respondemos con organización, memoria y esperanza: la Pacha Mama no se vende, se cuida y se defiende.



