🌱 Como Iglesia Pentecostal Dimensión de Fe en IADLA y desde todas nuestras construcciones territoriales conmemoramos el Día de la Madre Tierra, una fecha instituida en 2009 por iniciativa del Estado Plurinacional de Bolivia y acompañada por numerosos países que reconocen la urgencia de repensar nuestra relación con el planeta.
🌱 Concebimos esta fecha como un llamado profundo a la acción en un contexto global marcado por el despojo, el extractivismo y el saqueo sistemático de nuestros territorios.
🌱 Vivimos en un presente atravesado por la lógica neoliberal, donde las ganancias y la acumulación de capital se imponen por sobre la dignidad de los pueblos y el respeto por sus derechos esenciales. Bosques arrasados, ríos contaminados y comunidades desplazadas son algunas de las consecuencias de un modelo que concibe a la naturaleza como mercancía y no como parte de un entramado de vida del que somos parte.
🌱 Frente a este escenario, la defensa de la Madre Tierra implica fortalecer la organización comunitaria, reconocer el inmenso poder de los pueblos cuando se articulan colectivamente y valorar los liderazgos que emergen desde los territorios. Estos liderazgos, muchas veces encarnados en mujeres, pueblos originarios y campesinxs, son fundamentales para sostener la vida, pero también son blanco de persecución, criminalización y violencia por parte de quienes buscan silenciar toda resistencia, ¡arriba lxs que luchan!
🌱 En este camino, hacemos nuestras las palabras de Berta Cáceres, lideresa lenca hondureña y feminista, cuando nos recordaba: “Despertemos, humanidad, ya no hay tiempo”. Su legado nos convoca a asumir un compromiso activo en la defensa de la vida, entendiendo que cuidar la Madre Tierra es también defender la soberanía de los pueblos y construir un futuro donde la justicia ambiental y social vayan de la mano.







