🧶 La Casa de Diana y Lohana no es solo un espacio físico; es un nombre que recuerda y honra. Cada vez que llegamos allí nos nutre -y honra- la historia de quienes nos abrieron camino y también con la responsabilidad de seguir abriéndolo para lxs que vienen.
🧶 En ese contexto, el encuentro de TejeTuni es mucho más que una reunión: es un acto de resistencia cotidiana, de aquellas no salen en los diarios pero que sostienen vidas.
🧶 Nuestras trayectorias muchas veces están cosidas con hilos de exclusión. La escuela que no nos vio, el trabajo que nos cerró la puerta, el sistema de salud que nos trató como una “enfermedad” en sí antes que como personas con derechos de acceso a prestaciones sanitarias integrales. Esas marcas existen, no las borramos.

🧶 Pero en el TejeTuni elegimos no empezar desde ahí. Elegimos empezar desde lo que sí tenemos; experiencia, creatividad, cuidado mutuo, humor, memoria, deseo de estar bien. Cada persona que llega al encuentro trae un saber de las manos, una historia y muchas preguntas. Y con todo eso la juntada es compartida.
🧶 Tejer juntes se convierte en una práctica política. Cuando nos sentamos en ronda, cuando nos escuchamos, cuando reconocemos en la otra algo propio, estamos construyendo lo que muchas veces el mundo no nos dio, pertenencia. Y la pertenencia no es un lujo, es una condición para vivir, para poder proyectarnos, para animarnos a soñar en primera persona.
🧶 Para nuestra comunidad travesti trans, el buen vivir no puede pensarse en soledad. Se teje en red, se reconoce en los vínculos que construimos y se sostiene cuando hay alguien al lado que te dice acá estamos, acá te vemos. El TejeTuni es eso.






