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🇨🇴 Como Iglesia Pentecostal Dimensión de Fe en IADLA y desde todas nuestras construcciones territoriales conmemoramos hoy un nuevo aniversario del martirio de Camilo Torres Restrepo.

🇨🇴 A 60 años, su figura continúa interpelando a los pueblos de Nuestra América. Sacerdote, sociólogo y militante de las causas populares, Camilo encarnó una pastoral profundamente comprometida con lxs pobres, convencido de que la fe no podía separarse de la justicia social. En opción clara y coherente, acompañó a las mayorías excluidas y denunció sin descanso a los poderes de turno, responsables del pecado estructural que condenaba a millones al hambre y a la marginación.

🇨🇴 Desde su trabajo pastoral y académico, Camilo comprendió que la pobreza no era un designio divino sino el resultado de relaciones sociales injustas. En el campo de la Sociología realizó aportes fundamentales al análisis de la realidad colombiana, investigando las condiciones de vida de los sectores populares y evidenciando cómo el orden político y económico reproducía la desigualdad. Para él, conocer científicamente esa realidad era un paso imprescindible para transformarla.

🇨🇴 Su propuesta de un “amor eficaz” marcó un quiebre con una caridad pasiva y asistencialista. Amar, decía Camilo, era comprometerse con la liberación concreta de lxs oprimidxs, incluso cuando ello implicara riesgos personales. Esa coherencia lo llevó a sumarse a las iniciativas guerrilleras, convencido de que no bastaba con denunciar la injusticia si no se luchaba activamente contra ella.

🇨🇴 El 15 de febrero de 1966, Camilo Torres fue asesinado en su primera acción armada, sellando con su vida una opción política y espiritual que había asumido hasta las últimas consecuencias. Su martirio no apagó su voz. En cambio, la multiplicó en cada comunidad que resiste hasta hoy, luchando por su dignidad.

🇨🇴 Hoy lo recordamos como símbolo de una fe encarnada en el pueblo, de una ciencia social al servicio de la emancipación y de un amor que se vuelve acción transformadora. Su legado sigue siendo semilla de esperanza y llamado urgente a construir justicia allí donde reinan la desigualdad y la desesperanza.