🇨🇴 Nos cuesta despedirte, Padre Javier. El pasado martes 25 de agosto nos dejaste en Bogotá, a tus 82 años, después de una caída que te llevó de urgencia al Hospital San Ignacio y aunque sabíamos que tu cuerpo ya estaba cansado, nada nos prepara del todo para decir adiós a alguien que le dio la vida entera a los demás.
🇨🇴 Durante más de cinco décadas escuchaste a quienes casi nadie quería escuchar y caminaste junto a comunidades para las que la justicia siempre parecía lejana. Fuiste a los territorios, te sentaste con las familias y recogiste sus historias, una por una, para que no se las tragara el olvido.
🇨🇴 Llegaste a documentar más de 200 crímenes de lesa humanidad porque entendiste que sin memoria no hay verdad, y sin verdad no hay justicia y paz posible. Ese compromiso te costó caro, fuiste blanco de amenazas de muerte más de una vez, pero nunca dejaste de decir lo que había que decir, aunque incomodara al poder. Fuiste junto a tantos otrxs hermanxs y compañerxs de camino, quien acompañó la búsqueda y entrega de los restos del padre Camilo Torres Restrepo.

🇨🇴 Como comunidad que habita los márgenes de los territorios de nuestra América, agradecemos tu vocación, tu servicio generoso al Evangelio y tu testimonio vivo de proclama que otra Iglesia es posible y necesaria.
🇨🇴 Gracias por tu vida compartida con muchxs de nosotrxs. Gracias por no cansarte nunca de buscar la verdad. Seguiremos tu legado, creyendo que la paz es fruto de la justicia.
🇨🇴 Hasta la victoria de la vida y el amor, querido hermano y compañero, padre Javier. Venceremos.
✍️ Iglesia Antigua de las Américas, junto a todas sus comunidades de fe y construcciones territoriales



